ARTÍCULO DE ACTUALIDAD EN LAS CIENCIAS SOCIALES Y HUMANIDADES

 

Apuntes históricos sobre tres intentos de normalización de las relaciones entre Cuba-Estados Unidos

 

Historical notes concerning three attempts to normalize relations between Cuba and the United States

 

 

DanielAlejandroVera-Rivero1, LeonelChirino-Sánchez2

1Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara. Villa Clara. Cuba. daniel.96@nauta.cu

2Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara. Villa Clara. Cuba. leonelchs@undoedu.vcl.sld.cu

 

 

Recibido: 11 de mayo de 2018
Aceptado: 28 de agosto de 2018
Publicado: 17 de septiembre de 2018


RESUMEN

Introducción: muchas han sido las investigaciones realizadas, tanto por autores cubanos como extranjeros, que han abordado la política de Estados Unidos hacia Cuba a partir de 1959, pero la mayoría de estas incursiones han abordado una temática común: el factor agresivo, ignorando a veces los pasos que se dieron para una posible normalización.
Objetivo: describir tres de los intentos más significativos de normalización de las relaciones entre Cuba-Estados Unidos.
Método: se realizó una investigación histórica, a través de la revisión bibliográfica, apoyada en la revisión de artículos en internet y libros impresos, acerca de los intentos de normalización de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Se utilizaron como métodos del nivel teórico: analítico-sintético, inductivo-deductivo e histórico-lógico, del nivel empírico la revisión documental.
Conclusiones: durante las administraciones de Gerald Ford y de James Carter se abrieron procesos con la intención de avanzar hacia la normalización de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, pues durante el mandato presidencial de Kennedy, quedaron frustrados al producirse el asesinato del presidente norteamericano.

DeCS: CUBA; ESTADOS UNIDOS; HISTORIA.


ABSTRACT

Introduction: many researchers have been conducted, both by Cuban and foreign authors, who have addressed US policy towards Cuba since 1959, but most of these analyses, have addressed a common theme: the aggressive factor, sometimes ignoring the steps that were taken for a possible normalization.
Objective: to describe three of the most significant attempts to normalize relations between Cuba and the United States.
Method: a historical research was carried out, throughout a bibliographic review, supported by the review of articles on internet and printed books, in relation to the attempts to normalize the relations between Cuba and the United States. They were used as methods of the theoretical level: analytical-synthetic, inductive-deductive, historical-logical, and the documentary review from the empirical level.
Conclusions: during the administrations of Gerald Ford and James Carter, processes were opened with the intention of advancing towards the normalization of relations between Cuba and the United States, because during Kennedy's presidential term, they were frustrated when the assassination of the American president occurred.

DeCS:CUBA; UNITED STATES; HISTORY.


 

 

INTRODUCCIÓN

Muchas han sido las investigaciones realizadas, tanto por autores cubanos como extranjeros, que de una forma u otra han abordado la política de Estados Unidos hacia Cuba a partir de 1959. La mayoría de las incursiones en este tema han tenido como objetivo central el estudio de lo que ha sido una característica permanente en la política estadounidense hacia la Cuba revolucionaria: el factor agresivo. Sin embargo, por lo general se han soslayado los pequeños y esporádicos puntos de inflexión que se han hecho visibles en esa política, y que al mismo tiempo constituyen otro ángulo importante del problema: los momentos en que se han producido intentos de "normalizar" las relaciones con Cuba(1,2).

Han sido innumerables las tergiversaciones y manipulaciones que han hecho los enemigos de la revolución cubana sobre la actitud de la Isla y su máximo líder Fidel Castro Ruz respecto a la normalización de las relaciones con Estados Unidos.

Como ejemplo de la falsedad de tales acusaciones, un reciente libro del ex presidente mexicano Carlos Salinas de Gortari revela en su segundo capítulo una carta – inédita hasta ahora - dirigida por Fidel a Salinas el día 22 de septiembre de 1994 donde dijo:

La normalización de las relaciones entre ambos países es la única alternativa; un bloqueo naval no resolvería nada, una bomba atómica, para hablar en lenguaje figurado, tampoco. Hacer estallar a nuestro país, como se ha pretendido y todavía se pretende, no beneficiaría en nada los intereses de Estados Unidos. Lo haría ingobernable por cien años y la lucha no terminaría nunca. Solo la Revolución puede hacer viable la marcha y el futuro de este país(3).

Para los cubanos, afectados durante décadas por las nefastas consecuencias de la política hostil del gobierno estadounidense, profundizar en este tema se hace vital para comprender las razones que han impedido la normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. También puede darnos una idea más clara de los innumerables retos a los que debe enfrentarse cualquier administración estadounidense al pretender cambiar su política hacia Cuba, debido fundamentalmente a los disímiles, contradictorios y poderosos intereses económicos, políticos y culturales, que se encargan de conservar el status hegemónico de Estados Unidos.

La importancia de esta temática en las circunstancias actuales es enorme, pues nos da claves para entender el presente y dar a conocer reducidos momentos en que ha existido la intención de avanzar en un proceso dirigido a "normalizar" las relaciones con la Isla, los cuales podemos caracterizar como pequeños y a veces moderados puntos de inflexión.

Hasta las administraciones norteamericanas más agresivas contra la isla no han dudado en sentarse a negociar aquellos aspectos de su interés nacional. No obstante, en este caso solo nos estamos refiriendo a los momentos en los que hemos vistos cierto acercamiento de Washington, con la finalidad de «normalizar» las relaciones con Cuba. Eso solo tuvo lugar durante las administraciones de Gerald Ford (1974-1977) y de Jimmy Carter (1977-1981), pero ambas administraciones tuvieron un antecedente histórico importante durante la presidencia de J.F. Kennedy (1961-1963).

Debido al insuficiente conocimiento y divulgación del tema, y a la inaccesibilidad de la información, se realizó la investigación con el objetivo de describir tres de los intentos más significativos de normalización de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos; para ello se revisaron artículos en internet y libros impresos. Se utilizaron como métodos del nivel teórico: analítico-sintético, inductivo-deductivo e histórico-lógico, del nivel empírico la revisión documental.

 

DESARROLLO

Cuando se revisa la documentación cubana y estadounidense del periodo, es sorprendente la cantidad de tiempo que el Comandante en Jefe dedicó durante años a recibir y conversar con congresistas y personalidades de la política norteamericana. Si Fidel no hubiera creído que era importante este tipo de encuentros, no hubiera invertido en ellos ni un minuto de su tiempo. Lo cierto es que el Comandante en Jefe llegó a convertirse en el mayor experto cubano sobre los temas relacionados con Estados Unidos; nadie mejor que él llegó a comprender el funcionamiento del sistema político norteamericano, su dinámica interna y política exterior. En ello está la clave de la supervivencia de la Revolución Cubana a todas las variantes de política agresiva implementadas por diez administraciones estadounidenses(4).

En abril de 1959, Fidel viaja a Estados Unidos, no para pedir dinero como estaban acostumbrados los presidentes de la república neocolonial burguesa, sino para explicar los rumbos que tomaría la Revolución y tratar de lograr la comprensión del gobierno y pueblo de Estados Unidos sobre el nuevo momento histórico que se vivía en la mayor de las Antillas(4).

Todo pudo haber sido menos traumático para las relaciones bilaterales, de haber Washington respondido de manera diferente a la Revolución Cubana. La reacción airada y hostil de la administración norteamericana solo logró incentivar y acelerar la radicalización del proceso revolucionario y el acercamiento a la URSS. El 19 de abril de 1959, el entonces vicepresidente Richard Nixon recibió a Fidel Castro. En la agenda de Fidel se dijo que el encuentro había durado sólo 15 minutos. Hoy se sabe que ambos líderes hablaron en la oficina de Capitol Hill por más de dos horas(4).

Primer intento: Kennedy y la Revolución Cubana

El demócrata John F. Kennedy llegó a la presidencia de los Estados Unidos arrastrando una herencia maldita en la política hacia Cuba, que lo condujo por el camino de asumir la responsabilidad ante los dos acontecimientos más peligrosos que se recuerda en las relaciones entre ambos países: Girón y la Crisis de Octubre(5).

Sin embargo, en medio de la campaña electoral, el 6 de octubre de 1960, en un banquete ofrecido por el Partido Demócrata en la ciudad de Cincinnati, Ohio, el joven senador hizo declaraciones que lo distanciaron en alguna medida de la administración anterior. Kennedy lanzó fuertes críticas a la derrocada dictadura de Batista y al apoyo que había recibido ésta del gobierno de Eisenhower. Entre otras cosas señaló:

"Quizás el más desastroso de nuestros errores fue la decisión de encumbrar y darle respaldo a una de las dictaduras más sangrientas y represivas de la larga historia de la represión latinoamericana. Fulgencio Batista asesinó a 20 000 cubanos en siete años, una proporción de la población de Cuba mayor que la de los norteamericanos que murieron en las dos grandes guerras mundiales…"(1).

"Cuba no fue para Kennedy un problema nuevo, ni su punto de vista sobre Fidel Castro era completamente negativo"(5), señaló años después Arthur M. Schlesinger, uno de sus asesores más cercanos.

Describió a Castro como "parte de la herencia de Bolívar", parte también de "la frustración de la primera revolución que ganó la guerra contra España, pero que dejó intacto el orden feudal indígena"(5).

Por su parte, Fidel, refiriéndose a Kennedy expresó:

"Y creo que Kennedy fue un hombre de gran entusiasmo, muy inteligente, con carisma personal, que trataba de hacer cosas positivas. Quizás, después de Roosevelt, fue una de las personalidades más brillantes de Estados Unidos. Cometió errores: dio luz verde a la invasión por Playa Girón en 1961, pero esa operación no fue preparada por él, sino por el gobierno anterior de Eisenhower y Nixon. Él no fue capaz de frenarla a tiempo (…) si Kennedy hubiese sobrevivido es posible que las relaciones entre Cuba y Estados Unidos hubiesen mejorado…"(6).

La invasión a Cuba por Playa Girón en abril de 1961 fue un duro revés para Kennedy, quien comprendió hasta qué punto había sido mal asesorado e incluso engañado por sus colaboradores más cercanos, sobre todo por la Agencia Central de Inteligencia (CIA)(1,7,8).

Las conversaciones entre Cuba y Estados Unidos comenzaron, irónicamente, tras un flagrante acto de agresión de Washington: la invasión paramilitar de Playa Girón. El presidente y su hermano Robert Kennedy enviaron al abogado James Donovan para negociar la liberación de más de mil miembros de la incursión que fueron capturados(10).

A finales de agosto de 1962 Donovan sostuvo su primera conversación con el Comandante en Jefe. Las gestiones de Donovan con las autoridades cubanas continuarían hasta diciembre de ese año, cuando se llegó al acuerdo definitivo. Solo serían interrumpidas durante el período de la Crisis de Octubre(10).

Mientras las conversaciones Donovan-Castro tenían lugar, la CIA preparó un plan para que Donovan llevara al líder de la Revolución Cubana un equipo de buceo manipulado por la agencia para atentar contra la vida del dirigente cubano. Los implementos para respirar habían sido contaminados con bacilos de tuberculosis y el traje de inmersión estaba impregnado con los hongos que producen el "Pie de Madura". Como Donovan bajo iniciativa propia ya le había regalado a Fidel un traje de buceo, el plan fue abandonado(1).

En abril de 1963, en su último viaje a Cuba, Donovan presentó a Castro con una corresponsal de ABC News, Lisa Howard, que había viajado a La Habana a realizar un especial televisivo sobre la Revolución Cubana. Howard remplazó a Donovan como interlocutora central en este prolongado esfuerzo secreto por entablar unas primeras conversaciones serias para mejorar las relaciones. A su regreso de Cuba, la CIA se reunió con ella en Miami y la interrogó acerca de si había un claro interés de Castro en el mejoramiento de las relaciones(10).

Como era de esperarse, la CIA se opuso tajantemente a cualquier diálogo con Cuba. La agencia tenía la autoridad institucional para proseguir con sus esfuerzos de frenar la revolución por medios encubiertos. En un memorando apresurado que fue enviado a la Casa Blanca el primero de mayo de 1963, el director de la CIA, John McCone, solicitó que no se diera por el momento ningún paso en el acercamiento, y apremió a que Washington fuera lo más limitado en sus discusiones en torno a un proceso de arreglo con Fidel Castro(10).

El 5 de noviembre, el sistema de grabaciones secretas de la Oficina Oval de Kennedy registró una conversación con su asesor en seguridad nacional, McGeorge Bundy, sobre si enviar a William Attwood (que en ese momento servía como adjunto del embajador estadunidense Adlai Stevenson en Naciones Unidas) a reunirse en secreto con Fidel. El 14 de noviembre Howard arregló que Attwood fuera a su casa y hablara vía telefónica con el asistente principal de Fidel, René Vallejo, buscando obtener la agenda de los cubanos para una reunión secreta en La Habana con el comandante cubano(10).

Pero Kennedy también envió a Fidel otro mensaje de potencial reconciliación. Su emisario, el periodista francés Jean Daniel, se reunió con Kennedy en Washington para discutir el asunto Cuba. El presidente le dio un mensaje para Fidel Castro: son posibles mejores relaciones, y ambos países deben trabajar para poner fin a las hostilidades(10,11).

Al respecto de la muerte de Kennedy, Fidel expresó:

"Precisamente el día en que lo mataron estaba yo conversando con un periodista francés, Jean Daniel [director de Le Nouvel Observateur], que él me había enviado cierto mensaje para hablar conmigo. De manera que se estaba estableciendo una comunicación que tal vez hubiera podido favorecer una mejoría en nuestras relaciones. Su muerte me dolió. Era un adversario, claro, pero sentí mucho su desaparición. Fue como si me faltara algo. Me dolió también la forma en que lo mataron, el atentado, el crimen político"(6).

La administración Kennedy constituyó un antecedente importante en lo que sucedería durante las administraciones Ford y Carter, cuando ambas administraciones condicionaron el avance del proceso de normalización de las relaciones a la limitación del activismo internacional de Cuba.

Segundo intento: La iniciativa Kissinger

La posibilidad de buscar algún tipo de entendimiento con la nación caribeña fue continuada por el secretario de Estado de los Estados Unidos, Henry Kissinger, en el período 1974-1975. Esta historia comenzó a finales del mandato presidencial de Richard Nixon y tomó mayor fuerza en el período de Gerald Ford, durante el cual se desarrollaron importantes conversaciones secretas entre representantes de ambos países(12).

Además de las conversaciones secretas con los cubanos, Estados Unidos aprobó medidas como: el otorgamiento de licencias a las subsidiarias norteamericanas en terceros países para que comerciaran con Cuba, eliminó la negativa de ayuda a naciones que permitían transportar mercancías en sus embarcaciones hacia o desde la isla, modificó las regulaciones que negaban atracar y suministrar combustible a barcos comprometidos en el comercio y votó en julio de 1975 junto a otras quince naciones, por una resolución en la OEA que permitía a los estados miembros terminar con las sanciones —si lo deseaban y era voluntad de sus gobiernos— contra la mayor de la Antillas(12).

Al llegar las tropas cubanas a Angola en octubre de 1975, el gobierno de Washington planteó que no veía ninguna perspectiva para seguir avanzando hacia la normalización de las relaciones; las conversaciones fueron interrumpidas abruptamente. El 20 de diciembre de 1975, el presidente Ford sentenció:

«La acción del gobierno cubano al enviar fuerzas de combate a Angola destruye cualquier oportunidad de mejoramiento de relaciones con Estados Unidos»(13).

De esta manera, el 7 de febrero de 1976, se produjo la última conversación entre los representantes de ambos países.

Cuba no fue responsable de no continuar las conversaciones y que se llegara a un modus vivendientre ambos estados, una vez más quedaba expuesta la impotencia norteamericana ante la frustración de sus intereses colonialistas, coincidiendo plenamente con lo planteado por el académico Juan Gabriel Tokatlian acerca de este hecho:

"Lamentablemente Estados Unidos fue el responsable de introducir un elemento perturbador en las relaciones entre ambos países. La participación cubana en Angola durante 1975 fue interpretada como un hecho que impedía un entendimiento constructivo entre Cuba y Estados Unidos. Se ubicó este acontecimiento como un factor que inhibía todo acercamiento positivo de las partes"(14).

El bloqueo contra Cuba había sido calificado por los analistas estadounidenses como «nuestra única y verdadera carta para la negociación». La arrogancia y prepotencia, propia de una potencia imperialista, se hizo notoria en algunas conversaciones en la que dieron a entender que el país caribeño, como no era una prioridad en su política exterior, debía mostrar algunos gestos favorables a sus intereses con miras a propiciar el avance en las negociaciones(12).

Tercer intento: Carter y sus directivas presidenciales sobre Cuba

La administración del demócrata James Carter (1977-1981) fue realmente singular en cuanto a la manera de conformar e implementar la política hacia la mayor de las Antillas. Carter había sido el único presidente (hasta aquella época) estadounidense que por escrito —aunque en un documento secreto—, a través de una directiva presidencial, había fijado su intención de iniciar un proceso que podía culminar en la «normalización» de las relaciones con Cuba(15).

En la Directiva presidencial/NSC-6 Carter escribió: «he llegado a la conclusión de que deberíamos intentar lograr la normalización de nuestras relaciones con Cuba». Más adelante señalaría en el propio documento: «nuestro objetivo es poner en marcha un proceso que conduzca al restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre los Estados Unidos y Cuba…». A su modo de ver, en las conversaciones exploratorias, los Estados Unidos debían buscar la promoción de los siguientes intereses: lucha contra el terrorismo; derechos humanos; contener la intervención foránea de Cuba; compensación por las propiedades estadounidenses expropiadas; y reducción de las relaciones (políticas y militares) de Cuba con la Unión Soviética(15).

Para esto, Carter perfiló la siguiente agenda de conversaciones: fronteras marítimas y pesqueras; acuerdo contra secuestros; situación de los derechos humanos en Cuba (incluida la excarcelación de ciudadanos estadounidenses, derechos de visita, y derechos de emigración); actividades externas de Cuba en Angola y otras partes del planeta; la postura de Cuba respecto a Puerto Rico; intercambios deportivos, culturales y científico-técnicos; compensación por las propiedades estadounidenses expropiadas por el Gobierno revolucionario; posibilidad de establecer relaciones comerciales y el establecimiento de una Oficina de Intereses de los Estados Unidos en la Embajada de Suiza. Luego de una ronda exploratoria de conversaciones, el Consejo de Seguridad Nacional debía presentar a Carter las recomendaciones sobre la forma en que su país debía proceder(12).

Carter dio otro paso importante para las relaciones entre ambos pueblos que, de hecho, rompía con lo que hasta ese momento había sido, desde la instauración en Cuba de una nueva forma de gobierno, la política aplicada:

El Fiscal General deberá tomar todas las providencias necesarias permitidas por la ley para impedir actividades terroristas o toda actividad ilegal iniciada desde el territorio de los Estados Unidos contra Cuba y contra ciudadanos estadounidenses, y apresar y enjuiciar a los autores de esas actividades(16).

Pese a los innumerables desencuentros y obstáculos, el año 1977 terminó con un saldo positivo para las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Se vivía un momento de relativo deshielo entre Washington y La Habana. Ese año se negociaron los problemas menos candentes en las relaciones bilaterales, pero a partir de 1978 el proceso empezaría a congelarse, e incluso a retroceder, debido a que los temas más espinosos de las relaciones entre los dos países no serían resueltos; en eso tendría gran responsabilidad la administración norteamericana, pues en el seno del gobierno se impuso la idea de condicionar el acercamiento y dirigirlo a limitar la política exterior cubana allí donde se afectaran sus intereses, en el marco del conflicto Este-Oeste. No obstante, todavía en enero de 1978 se dieron algunos pasos positivos para el mejoramiento de las relaciones como fueron: la decisión de Cuba de poner en libertad a algunos de los presos norteamericanos recluidos en la isla; el anuncio del Departamento del Tesoro del envío de remesas —la cifra tope establecida ascendió a 500 dólares, con una frecuencia trimestral— por parte de los cubanos, radicados en su territorio, a sus parientes cercanos(12).

Con la entrada de las tropas cubanas a Etiopía, a fines de 1977, el proceso de «normalización» se estancó, y paulatinamente las relaciones comenzaron a hacerse más tensas. No obstante, las conversaciones y contactos, así como los intercambios deportivos, académicos y culturales continuaron prácticamente hasta el final del mandato presidencial de Carter. De hecho, las conversaciones secretas más extensas y continuadas entre ambos países tuvieron lugar en 1978 (New York, Washington, Atlanta, Cuernavaca y La Habana). En 1979 hubo un impasse, retomándose las conversaciones en enero, junio y septiembre de 1980, todas celebradas en La Habana(12).

Por su parte, la presencia cubana en África fue el principal nudo que no pudo romperse para seguir avanzando en el proceso de «normalización» de las relaciones. Esa exigencia del gobierno yanqui constituyó realmente un anacronismo. No fue entonces Cuba, como han sostenido algunos autores, la culpable de que no se alcanzara en esos años la normalización de las relaciones; tampoco es cierto que a la nación caribeña le interesó más su papel en África que reanudar sus relaciones con el país del norte. A Cuba le interesaban ambas cosas, solo que no las mezclaba. Evidentemente ambos países se veían muy diferentes a sí mismos y al entorno internacional. Sus intereses también eran muy divergentes(12).

Desde que el gobierno de Eisenhower rompió relaciones con Cuba, el 3 de enero de 1961, todos los presidentes han establecido algún tipo de diálogo con Fidel Castro con la excepción de George W. Bush. Desde Kennedy a Clinton, gobiernos estadounidenses, uno tras otro, han negociado acuerdos migratorios, tratados contra el terrorismo, acuerdos de lucha contra el narcotráfico y acuerdos bilaterales de otro tipo.

Entretanto, Cuba sigue mostrando su interés y disposición – como se ha evidenciado en numerosos discursos del general de Ejército, Raúl Castro Ruz - a sentarse en la mesa de conversaciones con los Estados Unidos, sin condicionamientos y sobre la base de los principios de igualdad, reciprocidad, no injerencia en los asuntos internos y el más absoluto respeto a la independencia y la soberanía. Esa es la línea más correcta, pues si bien no podemos aspirar a que el gobierno de los Estados Unidos renuncie a sus propósitos y aspiraciones con relación al destino de Cuba, al menos sí podemos abogar por un escenario en el que se abandonen los instrumentos de la agresividad clásica que ha caracterizado la política de los Estados Unidos hacia Cuba y se avance hacia un modus vivendientre adversarios ideológicos.

 

CONCLUSIONES

Durante las administraciones de Gerald Ford y de James Carter se abrieron procesos con la intención de avanzar hacia la normalización de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, pues durante el mandato presidencial de J.F. Kennedy quedó frustrado al producirse el asesinato del presidente norteamericano.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Ramírez Cañedo E, Morales Domínguez E. J. F. Kennedy y la diplomacia secreta con Cuba. [Internet]. 2015 [citado 5 Dic 2017]. Disponible en: http://www.cubadebate.cu/opinion/2015/01/19/j-f-kennedy-y-la-diplomacia-secreta-con-cuba/

2. Ramírez Cañedo E, Morales Domínguez E. De la confrontación a los intentos de normalización. La política de los Estados Unidos hacia Cuba, 2015.

3. Salinas de Gortari C. Muros, Puentes y Litorales. Relación entre México, Cuba y Estados Unidos Penguin Random House Grupo Editorial, S.A, 2017

4. Ramírez Cañedo E. Fidel Castro y la normalización de las relaciones con Estados Unidos. [Internet]. 2017 [citado 15 Ene 2017]. Disponible en: http://www.cubadebate.cu/opinion/2017/08/09/fidel-castro-y-la-normalizacion-de-las-relaciones-con-los-estados-unidos/

5. Ramírez Cañedo E. Kennedy y la Revolución Cubana (A 50 años del magnicidio en Dallas) [Internet]. 2013 [citado 5 Dic 2017]. Disponible en: https://lapupilainsomne.wordpress.com/2013/11/28/kennedy-y-la-revolucion-cubana-a-50-anos-del-magnicidio-en-dallas/

6. Ramonet I. Cien horas con Fidel. Conversaciones con Ignacio Ramonet. Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado. La Habana, 2006.

7. Ramírez Cañedo E. Ernesto Che Guevara y un singular encuentro [Internet]. 2017 [citado 15 Ene 2017]. Disponible en: http://www.cubadebate.cu/especiales/2017/09/27/ernesto-che-guevara-y-un-singular-encuentro/

8. Video de la Conferencia Internacional sobre la Crisis de Octubre, celebrada en La Habana en el 2002, en el 40 aniversario. Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados Unidos (CEHSEU).

9. Ramírez Cañedo E. Fidel, Carter y las misiones secretas de Paul Austin [Internet]. 2014 [citado 5 Dic 2017]. Disponible en: http://www.cubadebate.cu/especiales/2014/11/12/fidel-carter-y-las-misiones-secretas-de-paul-austin/

10. Kornbluh P. El acto final de Kennedy: acercarse a Cuba [Internet]. 2013 [citado 5 Dic 2017]; Disponible en: http://www.cubadebate.cu/opinion/2013/11/22/el-acto-final-de-kennedy-acercarse-a-cuba/

11. Lechuga Hevia C. Cuando Kennedy quiso levantar el bloqueo a Cuba [Internet]. 2013 [citado 5 Dic 2017]; Disponible en: http://www.cubadebate.cu/noticias/2015/01/04/carlos-lechuga-cuando-kennedy-quiso-levantar-el-bloqueo-a-cuba/

12. Ramírez Cañedo E. EE.UU., Cuba y la normalización de las relaciones. Rebelión [Internet]. 2010 [citado 5 Dic 2017]. Disponible en: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=111619

13. García Iturbe N. De Ford a Busch, Ob. cit, p.18. Editora Política, La Habana, 2008.

14. Gabriel Tokatlian J. Cuba-Estados Unidos: Dos Enfoques, (edición y compilación de Juan G. Tokatlian), CEREC, Argentina, 1984.

15. Ramírez Cañedo E. Carter y sus directivas presidenciales sobre Cuba. Granma [Internet]. 2016 [citado 5 Dic 2017] Disponible en: http://www.granma.cu/opinion/2016-10-18/carter-y-sus-directivas-presidenciales-sobre-cuba-18-10-2016-23-10-51

16. Directiva Presidencial/NSC-6, 15 de marzo de 1977, The Carter Administration. Policy toward Cuba: 1977-1981, Ob. cit., (Traducción del ESTI), documentos desclasificados, Biblioteca del ISRI).

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